Estoy un poco cansado, el puente me ha dejado tocado, demasiado curro para el trabajo dirigido. Demasiado infructuoso. Signifique eso lo que quiera que signifique.
Ahora toca ir cerrando todo, muchas prácticas y muchas otras cosas.
Afortunadamente hay algunas cosas buenas, por ejemplo, que hay que programar y eso siempre está bien.
Este fin de semana es de esos que te ponen las pilas, no es una manera de hablar. He conocido a gente que ya conocía, he aprendido cosas que ya sabía y lo que es mejor he disfrutado mucho pasándomelo bien.
Sería complicado comentar la visita de Raúl y de como las yagas del dedo chico me recuerda su powerball, me costaría hablar de lo duro que ir a Madrid de resaca, pero lo poco que importa cuando es para enterarte de cosas tan increíbles… Me apetece poco pararme a explicar lo bien que lo pasé el domingo desde las 15h hasta las… ¿quién sabe? y es que soy un egoísta y como todo el fin de semana ha sido fantástico, me lo voy a quedar para mi solito y no pienso poner ni un link, salvo el de Raúl, que ya va siendo hora de que llegue a los 5 primero en google.
No sé que tiene esta La Laguna mía que me hace querer escribirlo todo.
Pero sintiéndolo mucho, me voy a guardar todo lo importante, al menos un par de semanas y ya veré si luego me lo escribo por aquí, para que no se me olvide.
No estoy muy seguro, pero imagino que hará unos diez años que tengo ordenador y… ¡joder, como cambia el cuento, Caperucita! Ahora tengo Linux en vez de win98. Ahora no tengo que esperar minutos a que se abran los programas. Utilizo el WiFi de alguien que no conozco y me va mejor que la conexión de módem 56k que tenía antes, justo ahora, para motivarme escucho A Perfect Circle o Tool en vez de Guns N’ Roses. Tengo un portátil, con lo que los odiaba…
Pero hay cosas que no han cambiado un pelo. Llevo un pantalón del Barça y una camiseta vieja, sigo durmiendo en la buhardilla, a pesar de que a mi madre no le guste, hace frío en esta ciudad, sigo teniendo el mapamundi en la pared, el camino a casa me sigue pareciendo fascinante y me alimenta por dentro, como los bifidus…
Y hay un punto medio, no paro de cambiar. ¿Eso va en las cosas que cambian o en las que no? No voy a contar más, es como si me acabaran de dar un balonazo en el estómago y bastante tengo con tratar de coger aire. Me encantaría gritar bien alto, pero uno sabe que hay prioridades.
Estoy en mi casa, a veces viene bien respirar aire limpio y ver las cosas con perspectiva, pero sólo un momento, no podemos perder mucho más.
- ¡Mierda! - Fue lo primero que exclamé cuando se me escurrieron las galletas y en mi mano sólo quedo el envoltorio blanco. Pensé para mis adentros que debía haber un sistema más inteligente para empaquetarlas, en el que no te quedes en la mano con un papel que no puedes volver a meter en su sitio. Por suerte, estaba cansado y no seguí dándole vueltas a lo del envase. Años más tarde, alguien se haría rico con una patente sobre envases de galletas, pero yo jamás lo sabría.
Incliné un poco el envase azul, unos toquecitos y hurgué con el dedo hasta sacar la primera. No era perfecta, esas cosas me molestarían si no tuviera tantísima hambre… ¿Para que coño está el protector de papel blanco, que dormía en un lado de la mesa, si mis galletas van a nacer magulladas? Terrible ironía del destino.
Arrastré la taza de leche, no era mi vaso de batman, creyéndome un camarero del lejano oeste. Miré la galleta, una mirada prolongada, de esas que sólo una galleta bien preparada puede mantener con firmeza. Los dos sabíamos cual iba a ser el final, pero no había prisa. Comprobé que el chocolate no se saliera por ninguna parte del círculo, contento con el resultado, la atrapé por el borde y la sumergí en la leche fría. No había signos de piedad en mi rostro.
Uno.
Dos.
Tres.
Cuatro.
Cinco.
Seis.
Nueve… digo siete.
Apunto de desprenderse la saqué del líquido, no sé si respiraba aún, pero sin compasión me la llevé a la boca, procurando que no cayeran gotas sobre la mesa. Un suave apretón con la lengua hizo que toda la leche y los pedazos que peor suerte habían corrido se mezclaran en mi boca. Abrí la boca y… ñam. Ese mordisco fatal.
Me levanté de la silla, comprobé que no había testigos, me bebí el resto de la leche mientras trataba de deshacerme de los trocitos de galleta que se escondían entre mis dientes con intención de delatarme, metí la taza en el lavavajillas y me fuí a la cama con el resto de las galletas.
La lucha en la cama fue feroz y duró toda la noche, pero esa historia será contada en otra ocasión. Sí, seguía hablando de galletas.
Yo estoy en eso, aprovechando para actualizar foroiu, no sé la de veces que he tenido que subir la base de datos ya… son las 4:32 y empecé todo ésto a las 18:30. Pero para hablar de política ya tengo mi blog de política.
Me toca ponerme duro con el trabajo dirigido, actualizar la web de jóvenes, tratar de reactivar el área de Universidad de IU… ¿Son muchas cosas? Mis notas me permiten estar motivado, son de momento:
1 No presentada
1 Dispensada
1 Suspenso
3 Aprobados (5.9, 8.2 y 7.2 creo)
1 Por saber
(¡Aprobada!)
Por si acaso me quedo corto de actividades, está en el ambiente el electric-weekend. Se presenta solo, no hacen falta palabras. Lo único, que mañana empiezo a ponerme en forma para tanto salto.
Este finde, un tanto liado para mi por la Conferencia de Jóvenes de IU, ha venido Nico, amigo de Manu y Antonio. Vaya tío más legal. Me ha dado pena estar tanto a mi bola, porque realmente me ha caído muy bien.
Y me dejo muchas cosas, como que Manu se va a Polonia, que aún no he dormido las 15 horas seguidas que le debo al cuerpo, que necesito comer bien y sobretodo, necesito más Madrid.
Si no se vuelve a parar, en 25 min estaré ultimando los detalles de la actualización, así que me voy a descansar un poco de tanta radiación.
Bueno, bueno, bueno… feliz 2008, con todas las rimas posibles.
Quizá en otras ocasiones aprovecho para hacer resumen del año que termina, pero la verdad es que no me apetece nada en absoluto. Me apetece plantarle cara al futuro y sólo preocuparme por lo que pueda pasar en los próximos meses.
Por una parte tenemos los exámenes, esta vez serán 7, espero ser capaz de presentarme a todos en condiciones. Me veo capaz, me costará un par de kilos, algo de humor y posiblemente alguna discusión, pero… me parece justo. También tengo el trabajo dirigido… tengo ganas de darle caña, mucha caña.
Por otro lado… Izquierda Unida y la conferencia de Jóvenes se acerca. 15 y 16 de febrero en Fuenlabrada. Espero que para entonces tenga más claro si me apetece seguir militando en ésta organización. No sé si quiero participar en una organización de la que formo parte de la minoría de la mayoría, pero es una cosa que ahora mismo no me veo capaz de aclarar. habrá que ver como van pasando las cosas.
Además tengo familia nueva, un sobrino enorme al que tendré que ver por vídeo conferencia en mi portátil nuevo.
Todo está cambiando y en mi última noche en casa no me apetece demasiado ponerme melancólico… Mañana por la noche toca dejar atrás toda esta tranquilidad y activarse, digi-volucionar, supervitaminarse, respirar profundo, mirar a lo lejos, relajar el cuello y tirar pa’ lante.
Ya lo dije en otro momento, pero me copio/pego a mi mismo
Mañana pienso levantarme, que no es poco, darle una patada en el culo al mundo e irme a dormir con una sonrisa. Y es que, como toda la gente de bien sabe, al final siempre sale el sol.
Por otro lado, mi ídolo musical ha sacado disco, aunque no es “el suyo”.
PD: No recuerdo si la otra vez que hice el comentario, llegué a sonreír, mañana prometo intentarlo fuerte.
PD2: Mi ToDo de 2007 está bastante completa. Es el momento de plantearse lo que me exijo el año que viene.
He decidido tirar mis zapatos rojos. Me encantan los zapatos rojos. Llevo años teniendo algún par de zapatos rojos. Pero ya no.
Supongo que en el momento en el que unos zapatos te hacen sangre, es el momento de tirarlos, por mucho cariño que les tengas… ¡al final son sólo unos zapatos!
Ahora no estoy muy seguro, pero creo que me encantan los zapatos rojos desde que vi En el nombre del padre. Una película genial en la que cuando la policía británica está torturando a los protagonistas, se reconocen por los zapatos. Se me acaban de poner los pelos de punta.
Es curioso, porque el otro día la pusieron por la tele y deben tener algo estropeado porque el sonido iba desfasado y la imagen se entrecortaba en una escena. Y o estoy paranoico o creo que la vez anterior que la pusieron pasaba lo mismo. Me encanta cuando el prota llega a casa vestido con toda la ropa (que tenía por la pasta que le robaron a la puta) y como se le quedan los ojitos a su hermana pequeña.